LA MIRADA INTERIOR

24- SECTAS Y MALDICIONES….¿QUÉ SON…CÓMO ACTUAN?

SECTAS Y MALDICIONES….¿QUÉ SON…CÓMO ACTUAN?

Intro: Hay varias razones por las que enumero, pero en definitiva todas son lo bastante despreciables como para responder preguntas sinceras y necesidades espirituales  solo con mentiras egoístas y manipuladoras.

Y todas florecen en épocas de intensificación del odio y la incertidumbre.

Lo que si se ha leído , es que en los últimos momentos del año 999, miles de personas corrían gritando por las calles convencidas de que el mundo terminaría al dar la medianoche.

Siempre me he preguntado ¿cuanto tiempo aguantaron ahí afuera hasta que se sintieron bastante avergonzados como para volver a sus casas e irse a la cama?


Pablo: Como siempre me gustó mucho tu introducción y a pesar de que siempre he oído hablar de la palabra Secta, nunca tuve bien en claro de que se trataba, coméntanos Jaime ¿a que se le denomina Secta?


Jaime: Bien Pablo, casi siempre las inicia una entidad oscura que ya vimos en otros programas lo que eran, pero disfrazada de entidad blanca con el objeto de atraer y destruir a otras entidades blancas.

Se ha vuelto ilegal desprogramar a víctimas de sectas, la famosa palabra “Libertad de Culto”, ya sabes, yo creo apasionadamente en la libertad de cultos, sin embargo también creo apasionadamente que cualquier grupo que promueva el suicidio y el aislamiento, o la vejación y el sacrificio de niños inocentes, debe tener muchas agallas para llamar “Culto” o “Religion” a lo suyo, a eso es lo que se le denomina “Sectas”.

 

 

Pablo: Y decinos Jaime ¿cómo actúan entre nosotros?, pues hoy en día oímos en todas partes que florecen como el agua con distintos nombres espirituales y atrapan a mucha gente desesperada en su búsqueda de lo espiritual


Jaime: Mira Pablo, lo que las “Sectas” tienen de particularmente desgarradoras es que, por definición victimizan a las personas que se hallan en una secta humanitaria y bien intencionada búsqueda espiritual.

Si tu te hallas en una búsqueda semejante y crees haber encontrado la respuesta en una persona  o grupo al que estas considerando consagrar tu dinero y/o tu vida, en verdad espero que te sientes a hablar con alguien en quien confíes, ajeno a ese grupo y discutas los siguientes puntos:

Noventa y nueve de cada cien veces (uno o muy de vez en cuando dos) a la cabeza del grupo que exige con el objeto de ser aceptado, tu las reconozcas personas como el centro de Dios, ello significa que dependes de ese individuo para acercarte a Dios porque él está más cerca de Dios que tú, y solo él puede determinar quien merece la recompensa última que Dios tiene para ofrecerte, pero todo eso es mentira sea cual sea tu creencia personal, tu centro de Dios eres tú.

Lo que pasa Pablo, es que los líderes de Sectas, idean todo tipo de excusas para justificar porque su grupo en particular debe de aislarse del resto de la sociedad, no importa cuan coherentes o incluso espirituales puedan sonar esas excusas, la verdad es que no son más que simple retórica astuta para encubrir  la verdadera razón por la que el líder de una secta quiera aislarse.


Pablo: Pero explícanos Jaime ¿porqué todo ese tipo de gente actúa de esa forma tan misteriosa en que no deja trascender nada de lo que pasa ahí adentro una vez que están en el grupo y les prohíben hablar de lo que sucede?, ¿acaso esconden algo?

 

Jaime: Mira Pablo, es que las Sectas no resisten el escrutinio de “los de afuera”. A la brillante luz del día, alguien podría echar un vistazo al Lider y señalar que el “Emperador no lleva ropa puesta”, (pero tal vez, sí tenga un prontuario criminal, en cuyo caso oirás una de dos excusas: se ha arrepentido, de modo que su pasado no cuenta, o ha renunciado convenientemente a las “leyes arbitrarias del gobierno y la humanidad”), o alguien podría preguntarse porqué en algunos casos, un grupo que abraza el pacifismo y la no violencia tiene más armas de fuego que muchos países pequeños. O alguien podría querer averiguar por que los miembros de la Secta han “donado” o “dado por propia voluntad” todo su dinero al grupo y/o su Líder.

Suelen justificarse diciendo que el dinero “es para Dios”, ¿de que le sirve el dinero a Dios?, ¿Qué va a hacer El con tanto dinero?, la próxima vez que

veas a Dios en el Centro Comercial o en el Supermercado, por favor llámame, no quiero perdérmelo.

 

Pablo: Muy sensata la explicación, pero entonces decime Jaime, si todo ese dinero no se destina al beneficio de la humanidad y no se gasta en los integrantes de la Secta y Dios no lo necesita ¿A dónde se supone que va a parar?. O para expresarlo de un modo más preciso ¿A quién?

 

Jaime: Bueno Pablo si después de realizar un honesto examen de tu alma y obtener las respuestas correctas a las preguntas más difíciles que puedas hacerte, aun decides que quieres unirte a una Secta , de veras te deseo la mejor de las suertes, pero por favor no arrastres con vos a tus hijos, si lo que obtienes es algo válido y centrado en Dios, ellos podrán adherirse cuando tengan edad suficiente para elegir por si mismos . Si tu tienes derecho a elegir, ellos deberán tenerlo también algún día, mientras tanto detente a pensar tu vida es tuya y podrás hacer con ella lo que te plazca, pero todos los niños merecen una oportunidad de crecer seguros, de modo que algún día su vida les pertenezca para hacer lo que les plazca a ellos.

 

 

Pablo: Bueno Jaime creo que mejor explicación imposible de lo que se trata una Secta y de ahora en más, será decisión de cada uno si ingresa o no en ellas, pero ahora volvamos al principio y comentanos de que se tratan las tan temidas maldiciones, porque también he oído hablar mucho de ellas ¿si existen y que son?

 

Jaime: Bien Pablo te comento, las maldiciones no son más que otra manera insidiosa de separarte de tu dinero mediante el miedo y una supuesta conexión directa con Dios y/o el mundo del espíritu. Los que son vulnerables a la amenaza de una maldición, suelen tener una racha de mala suerte y quieren averiguar por qué les ocurre y ponerle fin. Los que te dicen tener la respuesta, se autodenominan a sí mismos de muchas formas, desde psíquicos hasta médium, pasando por adivinos y espiritistas, pero todos tienen una cosa en común, son mentirosos.

Mira Pablo la verdad es ésta, la única persona que puede echarte una maldición eres tú. Nadie más tiene ese poder, salvo que se lo des tú, e incluso entonces tienes que obrar en forma activa para hacer que la maldición surta efecto.

 

Pablo: Bueno Jaime en una palabra, quiere decir que las mismas son impotentes si no cuentan con nuestro permiso para que surtan efecto y que por más que hagan muñequitos y nos claven alfileres si no está en espíritu de que son reales, no tienen ningún efecto en nosotros ¿no es así?

 

Jaime: Así de simple es Pablo, en los viejos tiempos y en muchas culturas si alguien te echaba una maldición lo anunciaban dejando una cabeza de gallina frente a la puerta de tu casa, entonces quedabas paralizado de miedo ante la noticia de que estabas maldito, te ibas a la cama, te negabas a comer y beber por si el agua y los alimentos estuvieran envenenados, y en un lapso relativamente te morías.

O quizás la razón fuera que después de privarte  de comida y agua durante varios días seguidos, ¡pues claro que morías¡, si te ocurre cualquier versión semejante a eso, levántate, come, bebe mucha agua , continúa con tus actividades y, por el amor de Dios, tira a la basura esa repugnante cabeza de gallina.

 

 

Pablo: Pero decime Jaime ¿no existe ninguna forma de librarse uno de esas maldiciones, tan difícil es?

 

Jaime: Digo yo Pablo, ¿es una coincidencia que la única manera de librarse de cualquier maldición, no importa de cual se trate, ni de quién la haya hecho, sea con dinero? ¿“Tu” dinero?, si claro a veces puede ser tu coche, o tus joyas o tu casa, ¿pero a que se reduce todo?, si entregas tu dinero y/o tus objetos de valor al adivino que descubrió tu maldición y, como por arte de magia, la maldición desaparecerá junto con tu dinero y/o tus objetos de valor y el adivino.

Solo para nuestro ejemplo, y aunque estos estafadores de las maldiciones viene en ambos sexos, llamaremos a nuestra Madame Zorro: “Madame” porque son básicamente prostitutas (aunque siento más respeto por las prostitutas, que al menos brindan un verdadero servicio a cambio del dinero que te cobran), y “Zorro”, por qué el sonido de la “z” parece ser muy popular entre ellos y porque en general les gusta usar capa.

Las “Madame Zorro” de éste mundo han ideado bastantes modos de separarte de tu dinero, que podrían llenar un libro.

 

 

Pablo: Bueno pero el común de la gente cuando se encuentra ante ésta supuesta “difícil situación”, es que la mayoría de nosotros recurriríamos a estas “Madame Zorro” porque queremos saber  de que se trata y ponerle fin a todo esto.

 

Jaime: Si Pablo, pero vos fíjate que la respuesta de “Madame Zorro” en cuanto al porqué, es siempre “una maldición”, o quizá lo llame “nube oscura”, o “mal de ojo”, pero una maldición lleve el nombre que llevare, siempre te costará dinero. Mira es digno de notar, que aunque nunca la has visto antes – de manera que fuera ella quién te maldijo -, “Madame Zorro”, siempre resulta ser la única persona capaz de quitarte la maldición, ¿Me parece a mi, o esto no tiene absolutamente ningún sentido?.

Las presas habituales de Madame Zorro, son aquellas personas criadas en una cultura en particular de origen hispánico y antillano que aceptan las maldiciones y supersticiones como parte natural de su sistema de creencias.

Pero incluso los que nos burlamos de la idea misma de superstición, podemos quedar lo bastante desequilibrados  para preguntarnos aunque solo sea por algún instante ¿“Y si tiene razón”?, de modo que si al leer piensas que tú jamás serías tan crédulo/a, pregúntatelo otra vez.

 

 

Pablo: Bueno pero coméntanos un poco a todos y en particular a mi, ¿Qué te dice esa persona a la cual vamos a consultar por una supuesta maldición que nos hicieron ¿Cuánto cobran por quitárnosla? Y nos dice ¿quién nos la hizo?

 

Jaime: Si Pablo. Normalmente te van a decir que la maldición te la echó una mujer de pelo oscuro que probablemente sea una parienta distante o una compañera de trabajo, con lo cual abarca todos los trabajos que hayas tenido en tu vida y hasta la rama más remota de tu familia y la de tus parientes políticos, a quienes de todos modos nunca  les has tenido mucha confianza.

Pero venga de donde venga, Madame Zorro, te informa con tristeza que no puede liberarte solo por el precio básico de la consulta (que en general es engañosamente bajo), ella espera negocios más voluminosos. Observa que sus curas de “maldición” son siempre visuales y se realizan con la urgencia para impedirte que dispongas de tiempo suficiente para recobrar el equilibrio y pensar con claridad, si no aceptas su palabra de que la maldición existe, te lo demostrará con alguna prestidigitación o efectos especiales que tu mismo/a podrías producir con un buen libro de magia y un equipo de química para niños, es muy habilidosa para eso.

 

Pablo: Parece mentira lo habilidosos que son todo este tipo de gente para sacarte dinero y embaucarte con respecto a las maldiciones o males que nos parece que nos hacen o nos desean otras personas a diario.

 

Jaime: Si y te digo más aun, si la Madame Zorro es una estafadora poco pretenciosa pondrá fin a la maldición encendiendo diez velas de ochenta dólares cada una, o vendiéndote un frasquito de “poción” por cincuenta dólares, pero si practica la caza mayor, y planea marcharse de la ciudad muy pronto, “descubrirá” que lo que está maldito es tu coche, tus joyas o tu casa, o cualquier cosa de valor que poseas, y  por muy astutamente que llegue a expresarlo, siempre ofrece la misma solución de tres palabras para ese objeto maldito que es la causa de que tu vida se caiga a pedazos “dámelo a mi”, lo que nunca he entendido si de veras está maldito ¿por qué lo quiere ella?.

Nunca olvides, aunque ella simule prenderlo fuego, enterrarlo o arrojarlo por un puente, que en cuanto el objeto salga de tus manos, jamás volverás a verlo. Que te estafen no tiene nada que ver con que Madame sea más inteligente que tú, sencillamente ella puso la misma energía en aprender a manipularte, que tú en ser una persona decente y considerada.

 

 

Pablo: Pero decime Jaime ¿Cómo podemos o debemos actuar frente a éstas personas “Madame” como vos decís, si el problema es que la mayoría de la gente le tenemos mucho miedo a esas cosas y lamentablemente si algo te comenta la gente, te lo venden según su propio punto de vista o sea todo cambiado, ¿hay alguna forma de ahorrarte todo este malestar?

 

Jaime: Si Pablo hay tres hechos que pueden ahorrarte mucho dinero e incuso mucho más dolor:

 

 

1.   Cualquiera que intente aprovechar tus miedos en tu contra para infundirte aún más miedo, no se propone ayudarte, sino controlarte.

2.   No existe ninguna razón por la cual una lectura con un psíquico, médium, adivino o espiritista deba costarte un centavo más que el precio que acordaste pagar de antemano.

3.   En el momento en que oigas una referencia a una “maldición”, “mal de ojo”, “trabajo malo”, “nube oscura” o cualquiera de otros términos que impliquen que eres víctima de un mal, vete sin pagar.

No te lo puedo decir más en serio Pablo, si te ha estafado alguien a quien acudiste en busca de cualquier tipo de ayuda psíquica o espiritual, ¡denúncialo¡ quizá te sientas estúpido/a, avergonzado/a, crédulo  en ese momento, pero recuerda que es exactamente eso con lo que cuentan estos estafadores, y que tu silencio es lo único que les permite continuar con su brillante negocio.

 

 

Pablo: Bueno Jaime creo que con todas estas explicaciones ha quedado bastante en claro todo éste tema sobre las “sectas” y “maldiciones” que tanto le teme la gente.

 

Jaime: Así es Pablo, y por último un consejo, fíjate que una queja formal frente a las autoridades pertinentes, por lo menos llevará a que éstos fraudes queden registrados para referencias futuras, y a propósito te comento que la mayoría no tienen licencia para practicar su actividad y aceptan dinero por debajo de la mesa, sin recibo y no pagan impuestos. Estoy seguro que a las autoridades impositivas les encantará que se los señales.