LA MIRADA INTERIOR

20- COSAS QUE TEMEMOS Y PORQUÉ NO DEBERÍAMOS TEMERLES

COSAS QUE TEMEMOS Y PORQUÉ NO DEBERÍAMOS TEMERLES

Intro: El miedo es destructivo, nos aísla, encoge nuestro mundo y nos quita la dignidad, la confianza en nosotros mismos y la fe, el miedo se alimenta de sí mismo, y si se lo permitimos se convierte en un compañero cotidiano, lamentablemente, ninguno de nosotros, pasa la vida sin sentir sus garras. Nuestros miedos pueden estar tan arraigados en nuestro subconsciente que ni siquiera sabemos con certeza qué son o de donde vienen, de modo que vivimos con una sensación perturbadora de que algo no anda bien, de que siempre corremos algún tipo de peligro emocional, ¿pero como conseguimos combatir algo que no podemos identificar y mucho menos derrotar, para librarnos de eso de una vez por todas?, la verdad es que no podemos, cuando durante la noche oímos un ruido o vemos una forma extraña en un rincón, tenemos dos opciones, podemos quedarnos acostados en la oscuridad y aterrarnos cada vez más, o podemos encender la luz y averiguar con exactitud a qué nos enfrentamos, pero te digo que esos miedos primarios que más experimentamos, se pueden superar

 

Pablo: Sí Jaime, lo que vos decís es muy cierto, pero pregunto ¿dónde están escondidos nuestros miedos que cuando nos sucede sentimos esa especie de frío paralizante, en que parte de nuestro cuerpo se esconden realmente?


Jaime:
Bien Pablo esos miedos primarios por así decirlo, que más experimentamos y que son: 1) El rechazo y El abandono, 2) El fracaso, 4) El éxito, 5) La traición, 6) La soledad, 7) La enfermedad, La vejez, 9) Las pérdidas, 10) La muerte, te digo que podemos superarlos, te digo algunos dan la impresión de guardar relación con lo psíquico, sin embargo, a menudo sí tienen profundas raíces psíquicas, hay veces se los puede rastrear, hasta ver que son hechos traumáticos ocurridos en ésta vida, pero con frecuencia, la sensación de impotencia que provocan es por que no conseguimos explicarnos su origen, el dolor de éstos miedos puede penetrar hasta nuestra médula psíquica, y es ésta parte la que debemos examinar, tratarse y sanarse, pues porque de repente no hay lugar en donde huir de ese miedo cuyas raíces psíquicas se hallan entrañadas en lo profundo de nuestro interior, sin embargo no hace falta huir, porque por suerte podemos hacer algo mejor

 

Pablo: Mirá Jaime yo diría que los dos primeros, o sea el Rechazo y el Miedo, es como que los dos van juntos de la mano, pienso que ambos pueden resultar profundamente dolorosos y causarnos una sensación de fracaso, decime ¿existe una razón espiritual para todo eso?

Jaime: Mira Pablo el dolor del rechazo y del abandono, ya nos resulta conocido desde el momento en que nacemos, de modo que cada vez que lo experimentamos en la tierra, reabrimos una herida preexistente, te explico cuando en el mundo espiritual, tomamos la decisión de retornar aquí para emprender una nueva reencarnación, pasamos por un proceso de desensibilización que nos ayuda a soportar el shock espiritual de la transición y tus amigos y parientes del otro lado, saben que deben alejarse de ti, pues si no lo hacen la partida te resultaría muy dolorosa y no llegarás a tu destino de manera tan independiente y abierta como debe ser, de modo que por necesidad comienzas tu viaje lejos con una sensación de rechazo y abandono, ojo con esto no pretendo disminuir el trauma muy real que pueden causar el abandono y el rechazo en ésta vida, y te digo la clave para este tratamiento es mantener nuestra buena espiritualidad, pues con eso mantendremos más viva esta conexión espiritual y por ende nadie que nos abandone o rechace aca en la tierra podrá causarnos un dolor más profundo que no consigamos soportarlo

 

Pablo: Que difícil es comprender todo esto sin saber todas las conexiones que aún nos atan al mundo espiritual, pero veo que todo está relacionado aunque no nos demos cuenta, y ahora contame sobre el miedo al fracaso

 

Jaime: Bueno Pablo, te diré el miedo al fracaso, es como temer a algo que no te puede ocurrir, mirá, dentro de las formas que tenemos para cumplir con las metas de nuestro plan de acción que escribimos antes de dejar el mundo espiritual, se originan los inevitables obstáculos que debemos enfrentar a lo largo del camino y las dificultades que nosotros mismos nos ponemos en el proceso, y suponte que tu plan de vida es que tenes que ir de Buenos Aires a Norteamérica, te digo caminando no vas a ir, pero sí vas a llegar a ahí de una forma u otra, a sí que como te dije antes no podes temerle a algo que no puede ocurrir, y la mejor manera de borrar el miedo consiste en una promesa no escrita, que Dios nos hace cada vez que dejamos al otro lado para volver aquí, y es si cuidadas bien de mis hijos, siempre te cuidaré especialmente bien, entonces la respuesta a todos tus miedos a los fracasos, con independencia de todos nuestros planes de acción es: Ama a Dios, Haz el bien, y luego calla y vuelve al hogar

 

Pablo: Quiere decir que nos cueste creerlo o no, no debemos tenerle miedo al fracaso, pues de antemano hemos dicho que vamos a llegar  a nuestra meta, aunque nos pongan piedras en el camino, lo difícil es tener la confianza de que las vamos a poder sortear, y para ello debemos seguir el camino de la espiritualidad, ahora te digo que también hay gente que también le teme al éxito, ¿a qué se debe?

Jaime: Mirá Pablo te digo que aquella persona que le tiene miedo al éxito, en realidad el miedo que tiene no es al éxito sino a que se lo saquen, por eso mismo es que algunas personas se aférran a su fracaso, pues por lo menos cuando fracasas, te queda el consuelo de saber que no podes caer más bajo, es triste en realidad ver cuanto nos asusta el éxito, y si no me crees, pregúntale a la gente, que le resulta más fácil, ¿contarle a alguien que le sucedió algo bueno o algo malo?, pues cuando cuentan lo bueno tocan madera o se preocupan porque el solo hecho de contarlo en voz alta podría estropearlo, o le cuentan también algo malo que les pasó como para balancear la cosa, si crees con todo tu corazón y tu alma que después de una mala noticia viene una mala, o sea que después del éxito viene el fracaso, removerás cielo y tierra para que así ocurra, tener un espíritu feliz, sano y activo, es la mayor es la mayor sensación de seguridad que experimentarás, pues la única marca de éxito que nadie podrá quitarte

 

Pablo: Si es cierto, pues a decir verdad hay muchas cosas que dependen de tu definición del éxito, y no creo que tenga que ver con el dinero, el tamaño de tu casa, el tipo de trabajo, tu ropa o tu coche, pues conozco personas exitosas con mucho dinero, y exitosas que no tienen nada s u nombre, ahora coméntanos algo sobre el tema de la traición

 

Jaime: Bien Pablo, la forma más desvastadora de traición, es la traición al propio Yo, ignorando nuestras propias señales o permitir que otro determine supuestas verdades sobre uno, haya o no pruebas que lo sustenten, lamentablemente las buenas personas son las fáciles de traicionar, como vemos el mundo solo a través de nuestros ojos, y suponemos que todos piensan como uno, no se nos ocurre permanecer en constante alerta para detectar el engaño, y recuperarse a si mismo, es como recuperarse después de la muerte de un ser querido, la venganza puede ser divertida como fantasía, pero no se te ocurra llevarla a la práctica, mientras alguien sea el punto focal de tu atención, le estás transmitiendo el mensaje de que tiene poder e importancia en tu vida, y el mayor insulto que podés infligirle a alguien no es el odio, sino la indiferencia, y lo que debes hacer es incluir la traición en tus oraciones, diciendo: Esto es demasiado grande para mi Dios, manéjalo vos

 

Pablo: O sea Jaime que debemos poner algo en claro entonces, y es que ser una persona espiritual, no exige perdonar  todo y cualquier cosa que alguien te haga, o sea que no tenes que matarte diciéndote que no podrás encontrar la paz hasta que no lo perdones, ni vengarte, sino como vos dijiste, ponerlo en manos de Dios, y ahora decime sobre otra de las cosas a la cual muchas personas le temen y es la soledad  

Jaime: Bien Pablo en primer lugar pongamos en claro que la soledad, no tiene nada que ver como parece con los demás, y te digo la cura para la soledad está dentro de uno, entonces ¿porqué temer algo que podes controlar?, no debemos confundir los conceptos de estar solo, con sentirse solo, o sea que podes estar solo pero sin sentirte solo, como también podes sentirte solo en una habitación llena de gente, o sea la capacidad de estar a solas significa que sabes quien sos y te gusta quien sos, sin necesidad de buscar la opinión de otras personas, o procurar a través de ellas tu propia identidad, solo cuando llegas al umbral de la espiritualidad, como una persona íntegra podes recibir plenamente la dicha, el amor, la paz y el poder que la espiritualidad tiene para ofrecer, la soledad crónica es un espacio en blanco en tu espíritu, y nadie más que vos puede llenarlo, o sea que no debemos depender de otra persona para identificarnos quienes somos, pues eso nos pone en la horrible posición de solo tener identidad según la conveniencia de otra persona, o sea que debemos aprender a conocernos a nosotros mismos y disfrutar de nuestra propia compañía, y cuando eso ocurra, nunca volveremos a temer a la soledad

 

Pablo: A ver si te entendí Jaime, por lo que dijistes, podemos estar solos, pero no sentirnos solos que es muy diferente, o sea que cuanto más difrutemos de la soledad, más querran pasar el tiempo con nosotros, porque la gente recibe el mensaje de que quizas seas una persona interesante y estimulante, a la que vale la pena prestar más atención, ¿no es así? y ahora ye pregunto,  y ese miedo tan grande que le tenemos a la enfermedad, ¿a que se debe?  

Jaime: Mira en ese caso con nuestro temor a la enfermedad, te digo que al preocuparnos por ella, lo único que hacemos quizá sea agravar o empeorar aún más alguna enfermedad potencial que ya tengamos, sumando estrés y angustia insalubres a lo que tu cuerpo en ese momento ya está tratando de combatir, pero resulta que la enfermedad constituye una parte tan natural de la experiencia de la vida, que ya la hemos incluido en nuestro plan de vida antes de volver a encarnar en este mundo, como todo el resto de la negatividad inscripta en ese plan de vida, con las enfermedades nos desafiamos a aprender a superarlas, tanto en lo físico como en lo espiritual, y no a complacernos con ellas, obsesionarnos, ni asumirlas como parte de nuestra identidad, con esto quiero decir que nunca debemos asumir que una enfermedad física forma parte de nosotros, porque de esa manera más nos aferramos a ella y más nos negamos a dejarla ir, o sea que en tu mente nunca debes incluir frases como No me siento bien, pues de inmediato tu mente va a leer esa orden y le ordenará a tu cuerpo que actúe de esa manera

 

Pablo: Bien, entiendo que ya desde el otro lado traemos incluidos en nuestro plan de acción la enfermedad así como otras cosas, pero que en ésta vida nunca debemos asumir ninguna enfermedad en nuestra mente pues de esa manera, le estamos dando de ante mano esa orden a nuestra mente para que la ejecute nuestro cuerpo, pero ¿qué me podes comentar respecto al miedo a la vejez?

 

 

Jaime: Bueno, esto es algo parecido al tema anterior, pues así como debemos negarnos a identificarnos con nuestra enfermedad, podemos hacer lo mismo con nuestra vejez, en especial cuando hay muchas personas que nos han demostrado que no existe la vejez como una carga, pero el envejecimiento en sí, resulta de que ya en nuestro plan de vida ya la incluimos la vejez porque nos cansa lo suficiente como para desear volver al hogar, pero volviendo a tu pregunta, te digo que si vivis cada día a pleno y con ganas, como si fuera el último en esta tierra, podrías eliminar toda posibilidad de tener una vejez llena de pesares, yo entiendo que parte del miedo a envejecer, implica la preocupación de que nuestro cuerpo desarrolle problemas médicos, pero Pablo por último envejecer constituye una buena razón para recordarnos que nosotros, no somos nuestro cuerpo, nosotros somos espíritus, que ya hemos estado aca muchas veces antes, que escribimos el plan de acción que estamos viviendo ahora, y que aguardamos cumplir la promesa divina de la eternidad en el amor de Dios que nos espera en el otro lado


Pablo:
O sea que estos, nuestros cuerpos en que viajamos de un lado a otro por así decirlo, a veces son como los coches, exigen más mantenimiento a medida que acumulan más kilometraje, y necesitamos más reparaciones de chapa y pintura, pero cambiando de tema porque creo que yo también siento miedo a la vejez, ¿qué me podes comentar acerca del miedo que todos sentimos a perder a un ser querido?

 

Jaime: Mira Pablo en principio no es que yo mismo sea tan insensible a todos estos miedos como para que no los sienta, pues en definitiva me afectan como a cualquier otro ser humano, pero ese impulso solo es momentáneo hasta que entiendo como es la cosa, pero en fin cuesta entenderlo, bueno volviendo a tu pregunta, y te digo que si alguien experimentó la pérdida de un ser querido, como nos ha pasado a todos, te digo que es muy triste a pesar de esos espíritus han vuelto a su hogar y estamos separados de ellos solo por diferentes dimensiones y por temporaria que sea la separación realmente es muy triste, pero de digo que por más desvastadora que sea la pérdida, cuanto más comprendamos la perspectiva espiritual de lo que ha ocurrido, más en paz podemos sentirnos y menos culparemos a Dios por arrebatarnos a alguien a quien amamos, hacemos quedar a Dios como un ser egoísta y arbitrario, diciendo por qué se lo llevó, y si se trata de un niño peor aún, pero no es así como funciona, pues hasta el más chiquito de los bebes alberga un espíritu eterno que hizo su plan de vida antes de venir aca y donde en el ya incluyó su muerte


Pablo:
Realmente conocer todo esto es maravilloso, pero digo de cuantas cosas le echamos la culpa al pobre Dios, sin comerla ni beberla por ignorar como funciona realmente la cosa, bueno Jaime y ahora antes de que termine el programa ¿decime el porqué la mayoría de nosotros le tenemos tanto miedo a la muerte, o sea en realidad a la muerte física?

Jaime: Perdóname que reaccione así ante tu pregunta, ¿pero sabes qué es realmente tonto?, yo se que nuestro espíritu trsciende a la muerte, vos también sabes que nuestro espíritu trasciende a la muerte, casi todas las religiones de la tierra saben nuestro espíritu trasciende a la muerte, pero ¿cuál es nuestro mayor miedo acerca de la muerte?, la aniquilación, el miedo de cuando muramos, dejemos de existir, sabemos que no es así, o acaso pensamos que los espíritus de los demás trascenderán a la muerte y el nuestro no, como si la Biblia El que creyera en Él, no perecerá sino que tendrá vida eterna, dijera así: salvo vos a quien te darán cinco minutos y luego desaparecerás, no es una tontería, la aniquilación de nuestro espíritu, no existe y punto, también te digo que nos preocupamos sin necesidad por cómo vamos a morir, pero te digo que cuando trazamos nuestro plan de vida o acción antes de venir aca, dejamos escritos en nuestra planilla cinco puntos de salida, o sea cinco maneras diferentes de salir de ésta vida y volver a nuestro hogar