LA MIRADA INTERIOR

7- EL ORIGEN DEL HOMBRE SOBRE LA TIERRA

El ORIGEN DEL HOMBRE

 

 

 Al comienzo era la Singularidad, era la Nada y era el Todo. Había terminado un Ciclo y el Absoluto no se encontraba manifestado. Luego, en un nanosegundo, se manifestó a través de diversas creaciones. Hubo un Big Bang donde comenzó nuevamente el espacio-tiempo para dar cabida al universo físico y a los supra universos espirituales. La Esencia Cósmica crea entonces a los elohim o dioses menores, que son los que continúan la tarea creadora en los distintos universos. Deriva la tarea principal a 72 elohim. Los elohim crean entonces a los distintos seres angélicos, a los elementales de la naturaleza y a los espíritus, que encarnan en el plano físico para comenzar su evolución (extractado del libro El Cielo responde).

En 1871 Charles Darwin publica "La descendencia Humana". Darwin no dijo nunca explícitamente que el hombre descendiera del mono, ni en este libro ni en "El Origen de las especies", pero la teoría evolucionista inspiró este pensamiento en muchos científicos. El capitulo primero del libro "La descendencia humana" se llama "Pruebas de que el hombre desciende de una forma inferior". Darwin y sus defensores sólo igualaron al hombre con los monos superiores con respecto a la anatomía, y afirmaban que el hombre descendería de una forma inferior. Esta forma sería el "eslabón perdido".

La primera raza en la que encarnaron los espíritus conceptuales “humanos” fue la “Áfricapitecos”, muy anterior al Australopitecos (dibujo), que existió hace millones de años en el centro de África. Era un cuadrúpedo, apenas un poquito más conceptual que el mono actual.
En el planeta tierra, el espíritu del hombre evoluciona siempre dentro de la raza humana. De la misma forma, el espíritu del animal evoluciona dentro de su propia especie. Así, la langosta evoluciona como langosta, el tigre como tigre, el elefante como elefante, y así sucesivamente. Tampoco el espíritu involuciona hacia una una especie inferior. El espíritu humano nunca encarnará como animal ni un tigre encarnará como langosta, por ejemplo.

El espíritu conceptual “humano” no encarna siempre dentro de la raza humana, ya que puede encarnar en cualquier especie (tipo humana, humanoide, animal o vegetal) cuyo decodificador sea apto para desarrollar sus ideas. En nuestro planeta, sin embargo, solamente podría encarnar en un organismo humano, porque el decodificador de los animales, y más aún el de los vegetales, está poco desarrollado.
 

 

 

 

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¿ORIGEN DIVINO O EXTRATERRESTRE?

 

¿Los seres humanos son un experimento alienígena?

Estimado profesor Velmont: Soy oriundo de México y un apasionado de la antropología. Una de las mayores intrigas que existen es respecto al origen del hombre en la Tierra, así como de las razas. ¿Hemos realmente sido creados por extraterrestres? Agradeciendo desde ya su pronta respuesta lo saludo atentamente.

Mateo O.

RESPUESTA

Apreciado Mateo: Lo que preguntas también nos ha intrigado a nosotros y lo hemos preguntado a nuestros Guías espirituales. Mejor que responder yo es transcribirte los diálogos que hemos mantenido con ellos, dos con Eón y el otro con Ron Hubbard:

Interlocutor: Muchos que visitan nuestro website nos han preguntado sobre el origen de la vida, especialmente si somos algún experimento extraterrestre.

Eón: No tienen que tener menoscabo por vosotros mismos, de pensar que en cada mundo hubo un origen extraterrestre, porque si no cabría preguntar ¿y cuando no había extraterrestres, qué?

La Tierra, como llamáis vosotros a este planeta, tiene su propio comienzo, como un caldo primordial, un cultivo molecular que fue formando bacterias. De repente una cadena de ADN hace una especie de shock eléctrico y de alguna manera cobra vida. Los primeros seres que se formaron, que fueron mitad vida y mitad no, fueron los virus.

¿Por qué digo mitad vida y mitad no? Porque para que haya vida tiene que haber reproducción y los virus no se reproducen por sí mismos. Necesitan penetrar a otro cuerpo, sea una bacteria o un animal unicelular, para reproducirse.

Pero sí se entiende que los virus son seres animados porque se reproducen en otro cuerpo, entonces son seres vivos.

Muchos químicos y muchos físicos de vuestro planeta toman a los virus como límite de la vida, como que están más allá. Están equivocados. Los virus son seres vivos porque se reproducen.

Pero no son seres vivos a la altura de una bacteria porque no tienen núcleo y necesitan de otra entidad viva para reproducirse.

Bien. A partir del caldo primordial, esa molécula, con una tremenda cadena de ADN, va formando distintos seres unicelulares. La vida, por sí misma, tiende a hacerse más compleja, ya está formada así. Ahí no participan los elohim, sino directamente el Absoluto y se dan las condiciones en cada mundo para que en ellos se forme un tipo de vida.

Este planeta, cuando esa vida se fue formando, tenía una atmósfera completamente irrespirable para vosotros. Era con una alta densidad de bióxido de carbono, azufre, y otros minerales como el metano, completamente venenoso para vuestros actuales pulmones.

A medida que la vida va creciendo se van formando animales unicelulares acuáticos, porque el agua fue el primer centro de vida en el planeta. Luego animales multicelulares... plantas. La Tierra era hostil para la vida actual. Eran grandes pantanos de metano, azufre, donde no podría respirar un animal acuático actual.

Van pasando las épocas, se van formando animales más complejos, mucho más complejos. Se van formando animales en la época precámbrica, cámbrica, anterior a vuestros dinosaurios. Estamos hablando de 1600 millones atrás de vuestros años.

Luego, esa época termina -la cadena de ADN hace que la raza se extinga- y se van formando los trilobites, que luego se extinguen y entre 300 y 250 millones de años atrás se forman los grandes dinosaurios -extinguidos hace 60 millones de años atrás-, hasta que empiezan los grandes antropoides, que ya tienen un ADN muy parecido al de vosotros y así se van generando las distintas razas, hasta que al último quedan dos, la raza de Cromagnon y la de Neandertal, que es la antecesora del homo sapiens sapiens.

La raza del homo sapiens sapiens no extingue del todo a la raza de Neandertal, pues conviven juntas durante miles de años.

Entonces suceden tres cosas: los homo sapiens sapiens se apoderan de las hembras Neandertal, y como no tienen el mismo ADN no engendran hijos.

Segundo, hay grandes batallas y los homo sapiens sapiens vencen a los Neandertal. De esta forma también se va diezmando esta raza. Y tercero, el código genético de la raza Neandertal no daba para más.

El conjunción de estos tres factores hace que quede primando sobre la tierra el homo sapiens sapiens, o sea, el ser humano actual.

El homo sapiens sapiens, desde su primer eslabón, puede llegar a tener hasta 500.000 años. Pero hace 30 mil años que empezó a tener pensamientos de temor a lo que no entendía, y recién hace 10.000 años que empezó a pensar en abstracto. Y hará 5.000 ó 6.000 de vuestros años que atisbaron las primeras escrituras.

Pero ya desde antes de esos años dibujaban en las cavernas. Es decir que ya tenían pensamientos abstractos, porque el dibujo es un pensamiento abstracto. Un ser, de los que vosotros llamáis animales, no podría dibujar porque no entendería lo que es un dibujo.

Interlocutor: ¿Podría sintetizarme los tres factores de desaparición de la raza Neandertal?

Eón: Primero, que engendraban seres estériles, de la misma forma que el apareamiento de la raza del caballo y la del burro engendran mulo y el mulo es estéril.

Segundo, grandes luchas por poderes territoriales, donde el homo sapiens sapiens, al ser más inteligente y tener más estrategias de combate, ganaba las batallas diezmando a los hombres de Neandertal. Con las hembras no se metían.

Y tercero, su propio código genético, que ya llegaba a su fin.

Interlocutor: Está completo el cuadro, lo comprendí perfectamente.

 
ORIGEN DE LAS RAZAS


Interlocutor: Tengo agendado preguntar sobre el origen de las razas y también de los idiomas, ya que me han hecho muchas preguntas al respecto.

Ron Hubbard: Primero y principal, genéticamente hay una sola raza, que hoy es la raza homo sapiens sapiens. La homo sapiens sapiens es una raza única que se ha adaptado a distintos climas y también ha cambiado el color de pigmentación de la piel según estos climas.

Se ha demostrado genéticamente, y esto no lo digo yo sino que me asesoro telepáticamente con otras entidades de Luz, que en distintas regiones de África hay tribus que genéticamente son un poco más distintas que del africano al americano. Quiero decir con esto que si le hacen un análisis de ADN a un hombre de América del Norte y otro a un hombre del Congo, quizás resulte que son más parecidos entre ellos que uno del Congo y uno de Nanimia, a pesar de que los dos últimos son de raza negra.

Es decir, los colores de la raza no alteran en absoluto el código genético. Al contrario, puede haber más diferencia entre dos negros que entre el negro y el blanco. Siempre estoy hablando desde el punto de vista genético.

Interlocutor: Está claro.

Ron Hubbard: O sea que lo que distingue a una raza de la otra es el código genético. Nosotros, por ejemplo, tenemos un código genético distinto del de los chimpancés.

Interlocutor: Pero la pregunta es, en definitiva, ¿cuál es la raza oriunda de la Tierra? La vez pasada, Eón habló de que en la Tierra el origen de la vida comenzó con un caldo de cultivo, etc. ¿Pero acaso los chinos o los japoneses no son razas de otro planeta que por alguna razón trajeron los extraterrestres?

Ron Hubbard: No. Johnakan, que siempre está pendiente -pendiente por ayudar y no por interferir, se entiende-, el otro día traía a colación que hay una raza de animales terrestres que es completamente distinta entre sus familias. ¿Sabes a cuál me refiero?

Interlocutor: No, la verdad es que no tengo idea.

Ron Hubbard: La raza canina. Compara a un pequinés con un gran danés, compara un dálmata con un mastín.

Interlocutor: ¿O sea que dentro de la raza canina hay una multiplicidad de variedades como no se da en ninguna otra especie?

Ron Hubbard: Lo explico mejor. En los elefantes hay solamente dos razas, el indio y el africano. El africano tiene orejas más grandes, colmillos más largos. Hay dos razas de tigres, siendo el más grande es el de Bengala. Hay cuatro o cinco razas distintas de leones.

Interlocutor: Entiendo el punto.

Ron Hubbard: Hay varias razas de lobos, hay lobos más peludos, hay lobos de pelaje blanco, hay distintas razas de osos, incluso dentro de los osos casi hay tantos variedades como en la raza canina. Está el oso gris, el oso marrón, el oso negro, el oso blanco.Y también hay distintas clases de monos. Fíjate que hay monos Caí, monos Tití, monos chimpancé, monos gorila.

Interlocutor: Lo que usted dice está perfectamente claro y palpito hacia adonde apunta .

Ron Hubbard: Entonces, así como entre los animales hay distintas razas -que incluso cambian en tamaño, porque fíjate que un monito Caí puede caber en una mano, y un gorila es más grande que tú-, también en la especie humana hay distintas razas.

Pero solamente cambian de pigmentación y en algunos casos de ojos. Pero son parecidos en cuanto al tamaño, y las diferencias se deben más bien al tipo de alimentación.

Interlocutor: ¿Usted se refiere a que los japoneses, por ejemplo, son de estatura más bien pequeña debido al consumo de cereales, es decir arroz y otros derivados?

Ron Hubbard: Así es. Fíjate que desde los años '50 del Siglo XX hasta el año 1 de este Siglo XXI han aumentado un promedio de 10 a12 cm.

Interlocutor: Porque ha cambiado la alimentación?

Ron Hubbard: Exacto.

Interlocutor: A ver si lo entendí. ¿Todas las razas que hay en la Tierra, en todas sus variedades, son oriundas de aquí, es decir de este planeta, y para nada de origen extraterrestre?

Ron Hubbard: Así es, la raza terrestre es una sola, variando únicamente en las familias. Hablo de "familias" para utilizar la denominación que usan los zoólogos terrestres para catalogar a la variedad de animales dentro de una misma raza.

Interlocutor: Y toda esa variedad es una creación de los elohim bajo instrucciones del Absoluto.

Ron Hubbard: Sí, por supuesto.

Interlocutor: ¿Y cómo surgieron los idiomas?

Ron Hubbard: La cuestión de los idiomas es una cuestión de ego, y de que en cada región se desarrolló, según la idiosincrasia de los habitantes, una modalidad distinta de lenguaje.

Interlocutor: De más está decir, entonces, que la famosa construcción que en la Biblia se denomina "La Torre de Babel" nunca existió ni tampoco el hecho de que Jehová confundió los idiomas.

Ron Hubbard: Por supuesto, eso es sólo un mito más, como tantos. En cada región se hablaba un idioma distinto y punto. Nada que ver con cuestiones religiosas ni cosas parecidas.

Incluso ahora se sabe que hay idiomas que tienen la misma fuente. Fíjate que el castellano, el latín, el italiano, tienen palabras muy similares. Hasta en algunas palabras sajonas puede verse ese origen común. Por ejemplo, ¿cómo se dice en latín padre?

Interlocutor: Pater, patris.

Ron Hubbard: ¿Cómo lo dices en castellano?

Interlocutor: Padre.

Ron Hubbard: ¿Y en italiano?

Interlocutor: Creo que también padre.

Ron Hubbard: ¿Y en inglés?

Interlocutor: Father.

Ron Hubbard: ¿Es parecido o no es parecido?

Interlocutor: Sí, sin duda alguna.

Ron Hubbard: Eso significa que hay indicios claros de que hubo un único idioma y que este idioma original después se fue desvirtuando.

Interlocutor: ¿Entonces hubo un idioma único al principio?

Ron Hubbard: Claro, en un momento dado sí. Primero fue un lenguaje de señas, y a medida que la mente fue creando el neocórtex, la mente analítica, donde se radicaba el pensamiento abstracto, empezó a crear un idioma, pero ya vocal.

Empezó la escritura, los dibujos en las cavernas. Entonces se creó un idioma que ya no era gutural solamente, sino que tenía distintas expresiones.

Interlocutor: Hay que reconocer que los diferentes idiomas han llegado a una perfección realmente asombrosa.

Ron Hubbard: Sí, pero también hay que reconocer que han dividido a la humanidad en distintos países y se ha perdido la intensa comunicación que alguna vez hubo.

Interlocutor: ¿En los otros planetas sucede lo mismo?

Ron Hubbard: En los otros planetas puede haber uno o dos, quizás tres idiomas nada más. Son muy pocos los planetas que tiene tantas divisiones como éste, no solamente en cuanto idioma sino también con respecto a religiones.

Interlocutor: Todo esto quedó perfectamente claro y ya tengo material suficiente para responder a las preguntas que me hicieron.

 

ORIGEN DEL HOMBRE SOBRE LA TIERRA

 

 

 Interlocutor: ¿Es usted, Eón?

Eón: Aquí estoy.

Interlocutor: ¿Cómo le va, tanto tiempo?... Obviamente estoy bromeando. Hablando en serio, ¿podríamos hacer una especie de ping pong como acostumbramos hacer con el Maestro Ron Hubbard? Lo pregunto por la cantidad de preguntas que tengo agendadas.

Eón: Puedes hacer las preguntas.

Interlocutor: La primera pregunta que quiero hacerle es sobre el origen del hombre en la Tierra. Es un tema sobre el cual tengo bastante confusión. Lo que sé es que los elohim crean los espíritus, entre ellos los espíritus humanos. y entonces los espíritus humanos esperan que los organismos físico evolucionen desde los virus.

Eón: No evolucionan desde los virus sino desde las bacterias. Además, los elohim no crean espíritus "humanos" o "animales" o "vegetales", sino espíritus conceptuales, que pueden encarnar tanto en un humano como en un reptiloide como en una planta, siempre y cuando la raza tenga el tipo de decodificador apropiado, es decir que esté en relación con el nivel conceptual o de discernimiento de ese espíritu.

Esto significa que nunca va a encarnar un espíritu conceptual elevado, es decir, con discernimiento superior, en una entidad animal, como por ejemplo en un perro terrestre, porque no podría encajar, ya que necesita un decodificador más sofisticado para poder expresar sus ideas.

Quiero ir de adelante hacia atrás. ¿Qué sucedería entonces −me adelanto a lo que van a preguntar el día del mañana− si el espíritu conceptual precisa un decodificador de un homo sapiens sapiens −estamos hablando de la Tierra− y encarna en un pitecántropos?

Interlocutor: Obviamente se encontraría obstaculizado para desarrollar sus pensamientos.

Eón: Correcto. Y sin embargo, a pesar de ello los espíritus conceptuales elevados igualmente encarnaron en esas entidades primitivas.

Interlocutor: ¿Por qué hicieron algo así tan irracional, por lo menos en apariencia?

Eón: Porque el decodificador en esas entidades primitivas estaba desarrollándose muy lentamente y los espíritus decidieron encarnar para acelerar la evolución de dicho codificador y de ese modo ir generando, a nivel genético, la mente analítica.

Interlocutor: ¿Hubo algún tipo de presión, no sé cómo expresar esto, para que encarnaran en esas entidades tan primitivas?

Eón: No, en absoluto, y esto es un mérito de ellos, porque nadie los obligaba a encarnar.

En esa época, la evolución de los australopitecos y de otras razas homínidas era muy lenta, casi nula, porque eran razas que no vivían más de veinticinco o treinta años físicos, y solamente se dedicaban a comer, a procrear y a pelearse entre ellos.

Interlocutor: En concreto, entonces, gracias a los espíritus la evolución se aceleró.

Eón: Así es. Los espíritus se prestaban a encarnar voluntariamente a fin de que mediante sucesivas encarnaciones la raza evolucionara.

Interlocutor: ¿En alguna canalización con otros médium se habló de esto?

Eón: No, en ninguna canalización de la Tierra se habló de esto. Es una primicia absoluta. Aun los mismos espíritus del Error de los planos 2 y 3 encarnaban por el goce de aparearse con la hembra, y de esta forma, aunque indirectamente, prestaban servicio a la raza.

Interlocutor: ¿Se puede decir, por lo tanto, que a medida que iban pasando las sucesivas generaciones el hombre iba evolucionando y su decodificador mental se hacía más sofisticado?

Eón: Así es. Hubo, por ejemplo, una raza que duró cuarenta mil años. Bueno, comparándola a cómo era al comienzo de esos cuarenta mil años y cómo era al final, la raza había avanzado enormemente, a tal punto que ya no era la misma, pues había evolucionado genéticamente.

Interlocutor: Hay algo que me quedó pendiente. ¿Es un concepto erróneo preguntar cuál fue el primer organismo en que encarnó un espíritu conceptual elevado?

Eón: No, no es un concepto erróneo. Yo dije que iba a ir de adelante para atrás, justamente para explicar qué sucedía con un espíritu complejo, con su mente conceptual intacta, en un decodificador de 800 cm3, que no tenía ni la décima parte de pensamiento abstracto de la que tiene el homo sapiens sapiens en la actualidad.

Interlocutor: Supongo que el espíritu se sentiría como aprisionado, como que no encajaba.

Eón: Así es. Imagínate que tú estuvieras encarnado en un simio de los de hoy.

Interlocutor: Puedo imaginarlo.

Eón: Bien. Pero aun así esos espíritus encarnaban, pues, como ya señalé, lo hacían con la misión de ayudar a la raza a evolucionar.

Los espíritus conceptuales complejos que encarnaban en esa época sabían que esa raza primitiva el día del mañana iba a ser humana total y entonces podrían desarrollar en el plano físico un pensamiento conceptual también elevado.

Interlocutor: Esto está claro, pero hay algo que sigo sin comprender. ¿Los elohim crean solamente espíritus conceptuales?

Eón: Los elohim crean espíritus conceptuales y espíritus no conceptuales, es decir, espíritus más básicos, como los animales actuales.

Interlocutor: ¿Todos los espíritus de cualquier naturaleza, entonces, fueron creados por los elohim?

Eón: Así es. Todos los espíritus fueron creados por los elohim.

Interlocutor: Recapitulo para ver si entendí bien todo lo expuesto hasta ahora. Los elohim crean espíritus humanos.

Eón: Los elohim no crean espíritus "humanos" sino espíritus conceptuales. No crean espíritus "humanos" porque esta denominación no cabe, ya que hoy tú puedes encarnar en un organismo humano y mañana desencarnas y puedes encarnar en un reptiloide.

En este caso, no eres un espíritu "humano" que encarna en un reptiloide, sino un espíritu conceptual que encarna en un organismo reptiloide. Y también puedes encarnar en cualquier otro organismo animal o vegetal. Nada lo va a impedir, pero siempre y cuando tales animales o tales vegetales tengan un decodificador igual que el humano.

Incluso puedes encarnar en un organismo humanoide, como lo hizo por ejemplo este filósofo que tú siempre nombras, Rah, del planeta Antares 4, que mide menos que las mujeres del planeta Tierra, pesa menos de 40 kilos terrestres, es menudito, su ADN no es igual al ADN de aquí.

Interlocutor: ¿Un Langar podría desencarnar como langosta y encarnar en un organismo terrestre?

Eón: Sí, porque el decodificador mental es similar.

Interlocutor: Esto quedó claro, pero me queda la intriga respecto a por qué razón un espíritu conceptual elevado encarnaría en un reptiloide o en un anfibio? Se supone que el espíritu conceptual elevado elegiría para encarnar el organismo más elevado y no uno menos elevado.

Eón: Vamos al revés, porque yo siempre pregunto al revés para hacerte pensar, como hacía con la mayéutica un filósofo de ustedes llamado Sócrates. ¿Por qué hay distintas razas en el universo? Hay distintas razas en el universo porque en cada planeta hay una condición de vida distinta.

Y a veces esa condición de vida distinta resulta ser más favorable como para que una vida anfibia crezca en inteligencia y su decodificador vaya floreciendo.

Hay planetas donde no han florecido las razas humanoides o animales y sí lo hicieron las razas vegetales, que al principio eran inmóviles y luego empezaron a salirse de su raíz y a través de los milenios adquirieron movilidad propia y pensamientos abstractos.

Hay planetas donde la raza vegetal es pensante al punto de que su decodificador es similar al del humano.

Esto significa que no existe menoscabo alguno en que un espíritu conceptual elevado encarne en este tipo de organismo, ya que puede evolucionar lo mismo que en un organismo humano.

Interlocutor: Entendí perfectamente el punto. Desde ya que las plantas de nuestro planeta no sirven para que un espíritu conceptual elevado encarne, ¿pero qué tipo de decodificador tienen?

Eón: La raza vegetal de este planeta tiene un decodificador celular. Fíjate que si cortas una rama con una tijera, y te retiras y vuelves al día siguiente con esa tijera y un aparatito para medir la reacción, verías que al ponerlo en la rama la aguja marca miedo. Y la planta, aunque no tiene un decodificador desarrollado como el de los humanos o el de los animales de este planeta, sin embargo presiente porque tiene un decodificador celular que, aunque es muy básico, existe.

Interlocutor: Sí, he leído sobre ese experimento.

Eón: Continúo con lo que estaba explicando. En las distintas razas del universo hay seres pensantes de todas las especies, y así se pueden encontrar no sólo humanoides pensantes sino también simios pensantes, plantas pensantes, incluso hasta minerales pensantes.

Interlocutor: ¿Minerales pensantes?

Eón: Así es. Hay planetas donde los seres son de silicio y también de selenio, no de carbono como en la Tierra. Si tú los palparas tendrías la sensación de tocar una piedra. Apenas pueden moverse. Se manejan de otra manera. Apenas tienen voz, ya que emiten un sonido gutural. Se comunican por señales. Sin embargo pueden albergar en su organismo, por así llamarlo, un espíritu conceptual.

Interlocutor: ¿Estamos hablando siempre de un 10 % de espíritu conceptual?

Eón: Así es. Siempre encarna un 10 % de espíritu nada más.

Interlocutor: Hasta aquí está todo claro. Ahora bien, si yo estoy en el mundo espiritual, ¿puedo distinguir a cada espíritu conceptual como para decir, por ejemplo, "éste es el espíritu de un tigre, éste otro es el espíritu de un reptil, aquél de más allá es el espíritu de una planta"?

Eón: No, no los distinguirías, porque los espíritus conceptuales no son humanos ni humanoides ni animales ni vegetales, sino lisa y llanamente espíritus conceptuales. La diferenciación es en el plano físico únicamente

Interlocutor: Entiendo. Ahora quisiera despejar una curiosidad, ¿sobre qué podría conversar yo, al desencarnar cómo humano, con otro espíritu que haya desencarnado de una planta?

Eón: Si tú al desencarnar te enfrentaras con un espíritu que recién desencarnó de un vegetal, simplemente intercambiarían experiencias. En realidad es muy sencillo de comprender. Ese espíritu que encarnó como planta te preguntaría: "¿Que sentiste tú, estando encarnado como humano, al tener un orgasmo?". Y tú, a su vez, le preguntarías: "¿Qué sentiste cuando a la planta hembra −ten en cuenta que al tener movilidad hay plantas machos y plantas hembras− le esparciste todo el polen por su cuerpo con caricias?".

Interlocutor: Sería en verdad una experiencia muy interesante. ¿Cómo hacen el amor los vegetales?

Eón: Cuando las plantas tienen movilidad, y esto es una primicia, el amor lo hacen de esta manera: Se empiezan a acariciar, se abrazan, sienten como una especie de orgasmo en todas sus hojas y el macho va esparciendo el polen por el cuerpo de la hembra, hasta que la hembra después despide sus semillas para que crezcan nuevas plantas.

Esas plantas quedan enterradas en la tierra hasta que nace la nueva planta de la semilla y entonces ya empieza su movilidad.

Para que te des una idea, es como el huevo de serpiente o de tortuga que está enterrado en la arena hasta que el reptil o el quelonio rompen el huevo y entonces salen y caminan.

Interlocutor: Está claro. ¿Incluso podría haber intercambio de roles?

Eón: Sí, por supuesto. Tú podrías encarnar como planta y el otro espíritu conceptual podría encarnar como humano.

Quiero aclarar que si tú vas a otro mundo y encarnas como planta, no va a ser una planta como las terrestres, sino una planta de un mundo donde los vegetales tengan expresión e incluso escriban poesía.

Interlocutor: Ahora bien, supongamos que yo desencarno y también desencarna un espíritu que encarnó en una gallina. Digo gallina por mencionar un tipo de animal con "pocas luces". ¿Podríamos comunicarnos e intercambiar experiencias?

Eón: No, porque no se trata de espíritus conceptualmente iguales.

Interlocutor: ¿Pero nos podríamos entender de alguna forma?

Eón: Tú quizás entenderías al espíritu que encarnó en una gallina, pero éste a ti no, porque su espíritu conceptual es muy básico, muy elemental.

Interlocutor: ¿Yo podría encarnar en una gallina terrestre?

Eón: No, en una gallina terrestre no, porque su decodificador mental es muy limitado. Sería como si estuvieras encerrado sin poder comunicarte.

Interlocutor: ¿Yo, estando en el mundo espiritual, podría decir, por ejemplo; "Éste es un espíritu de Luz, éste es un espíritu del Error, éste es un espíritu apto para encarnar en una gallina, este otro es un espíritu apto para encarnar en una ameba?. Concretamente, ¿puedo distinguir a los espíritus de esta forma?

Eón: Sí, puedes distinguirlos así.

Interlocutor: ¡Entonces hay una clasificación!

Eón: Hay una clasificación espiritual para lo que ustedes en el plano terrenal llamarían "animales inferiores", mal llamados así.

Interlocutor: A ver si entendí: Los elohim crean distintos espíritus conceptuales, desde aquellos que pueden encarnar en humanos o humanoides hasta aquellos que pueden encarnar en un virus o en una ameba. ¿Es así?

Eón: Es así.

Interlocutor: Ahora veo que usted lo explicó bien pero yo lo entendí mal.

Eón: Cuando yo digo que tu espíritu puede encarnar en distintas razas estamos hablando de razas pensantes.

Interlocutor: Eso lo tengo claro. Pero creo haber preguntado en algún momento si había divisiones en los espíritus conceptuales y usted me dijo que no.

Eón: Cuando yo te he dicho que no hay divisiones lo he hecho en función de que todos los espíritus conceptuales pueden encarnar en todas las razas pensantes del universo, sean humanos, sean humanoides, sean animales, sean vegetales, sean minerales. Pero siempre que tengan un decodificador mental apropiado al concepto o discernimiento del espíritu encarnante.

A su vez, hay otros espíritus conceptuales menos elevados que van a encarnar en especies animales que tengan un decodificador más reducido acorde con ellos.

Y ahora te voy a dar una primicia. ¿Sabes quiénes son los encargados de mantener el equilibrio y que saben en qué planeta debe encarnar cada espíritu?

Interlocutor: No me lo imagino.

Eón: Los Lípikas.

Interlocutor: Yo tenía entendido que el espíritu tenía libre albedrío para elegir su encarnación.

Eón: Los espíritus conceptuales elevados sí pueden elegir dónde, cuándo y en qué familia encarnar, e incluso también pueden elegir pasar por determinados problemas para evolucionar, siempre con el riesgo de involucionar si fracasan. Pero el espíritu conceptual de una gallina −y menciono este animal porque tú lo trajiste a colación− no puede elegir dónde encarnar porque su concepto es muy elemental. Entonces son los Lípikas los que envían al 10 % de ese espíritu a encarnar, por ejemplo en el organismo de una gallina.

Interlocutor: Ahora entendí. ¿En los animales encarnados hay comunicación entre el Yo superior y el Yo inferior?

Eón: ¡Por supuesto que sí! Fíjate por ejemplo que un caballo está caminando por un sendero, sea con un jinete o arrastrando un carro, y ocurre que el sendero se corta porque hay un precipicio y a consecuencia de ello el animal sorpresivamente se pone nervioso, incluso aunque falten muchos metros para llegar a ese lugar. ¿Cómo sabe el caballo que hay peligro? ¡Porque su 90 % se lo está dictando!

¿Cómo nadie, en el planeta Tierra, habiendo siete mil millones de seres humanos encarnados lo ha pensado?

El Yo Superior del caballo, aun siendo un concepto limitado, le está diciendo a su 10 %: "¡Cuidado que hay un precipicio!". Y el caballo justo se detiene en el borde y salva al jinete o al conductor del carro. ¡Y se lo atribuyen al instinto!

Interlocutor: Estos hechos los he leído muchas veces, pero nunca explicado así. Continúo con el razonamiento para ver si entendí. Los elohim crean espíritus conceptuales de distinto tipo.

Eón: Correcto.

Interlocutor: ¿Y también crean espíritus "no conceptuales"? Lo pregunto porque quiero aclarar bien el significado de la expresión "no conceptuales".

Eón: Todos los espíritus son conceptuales en alguna medida, pero la expresión "no conceptuales" está reservada para los espíritus conceptuales con capacidad de concepto muy pequeña..

Interlocutor: Ahora capté la idea definitivamente. Tenía un obvio malentendido. El espíritu conceptual de un virus sería entonces más bien un espíritu "no conceptual".

Eón: Correcto. Obviamente, el concepto que tiene un virus es tan pequeño que es casi inexistente, por eso hablo de espíritu no conceptual. Un virus es casi puro instinto.

Interlocutor: Está perfectamente claro. Ahora paso a otra pregunta. ¿Cuál sería el primer organismo humano en el que encarnó un espíritu conceptual?

Eón: El primer organismo humano fue una raza que existió hace millones de años en el centro del continente que ustedes llaman África. Era un animal cuadrúpedo, apenas un poquito más conceptual que el mono actual.

Interlocutor: ¿Esa raza está registrada en nuestros libros de antropología?

Eón: No, no está registrada. Era muy anterior al Australopitecos.

Interlocutor: ¿Y cómo la podríamos llamar?

Eón: Se la podría llamar Áfricapitecos.

Interlocutor: Voy a agendar el término... Para concluir este tema, ¿por qué no podríamos llamar a los espíritus aptos para encarnar en organismos humanos "espíritus conceptuales humanos", para diferenciarlos, por ejemplo, de los espíritus conceptuales aptos para encarnar en organismos animales o vegetales?

Eón: No habría ningún inconveniente en utilizar la expresión, pero siempre que la referencia sea al planeta Tierra. Tú eres un espíritu conceptual humano porque has encarnado en un organismo humano, pero si mañana decides encarnar en otro planeta como planta en una misión importantísima, entonces ya no eres un espíritu conceptual humano.

Interlocutor: Tiene razón, era algo obvio. ¿Habría entonces alguna forma de llamarlo?

Eón: Puedes llamarlo "espíritu conceptual superior", aunque a muchos Maestros de Luz la palabra "superior" les pueda parecer egoica.

Interlocutor: Pienso que el término "superior" puede utilizarse, pero siempre aclarando, para que no haya ninguna mala interpretación, en qué sentido se lo está utilizando. ¿Estaría concluida esta cuestión del origen del hombre en la Tierra?

Eón: Sí, con los nuevos conceptos que he dado. Y haciendo una chanza, porque yo también hago chanzas, ya que la broma, como el amor, forman parte de la Creación como la estrella y la piedra, te diría que "son conceptos que sólo Dios podría haberte dado".

Interlocutor: Espero no cometer una blasfemia diciendo que al fin y al cabo Dios es humano. Y por las dudas, antes que me responda, escapo por la tangente y le pregunto si se puede establecer una cantidad de clasificaciones entre los espíritus conceptuales superiores y los espíritus conceptuales inferiores. Por ejemplo diez, veinte, cien clasificaciones.

Eón: ¡Un millón, como mínimo!

Interlocutor: Bueno, creo que el tema está aclarado.

 

Espero que estos diálogos hayan aclarado debidamente tu pregunta.

 

¿LOS ANIMALES TIENEN ALMA?


Estimado profesor Velmont: He leído sus sorprendentes Enigmas develados y he quedado fascinada con las respuestas, llenas de sabiduría y sentido común. Pero no he encontrado nada sobre la existencia del alma de los animales. Hace poco falleció mi pequeño perro al que adoraba y con el que compartí muchos momentos hermosos de mi vida y me gustaría saber si alguna vez, en algún lugar, volveré a encontrarlo.

Soy fanática del programa de Polémica en el bar, donde Gerardo Sofovich sacó a relucir el tema, y estuve a la expectativa para ver cuál era la conclusión, pero lamentablemente ninguno tenía la menor idea sobre si los animales tienen alma o no. Solamente balbucearon.

Desde ya gracias por la respuesta.

Lucy N. 

RESPUESTA

Apreciada Lucy: Muchas veces me preguntaron lo mismo y la misma cantidad de veces di la misma respuesta. Ocurre simplemente que se te pasó por alto. Trataré de explicarlo nuevamente de la forma más fácil y sintética posible.

Los elohim o "dioses menores", según instrucciones del Absoluto, crean a los espíritus conceptuales y no conceptuales. En realidad, todos los espíritus son conceptuales, pero llamamos "no conceptuales" a aquellos espíritus con escaso, o casi nulo, discernimiento.

Los espíritus conceptuales y no conceptuales encarnan en organismos con decodificadores acordes a su capacidad de discernimiento. Esto significa, y extremando las cosas para ser entendido, que un espíritu conceptual con discernimiento superior nunca encarnará en un virus, por ejemplo.

Pongo el ejemplo de un virus y no de los animales o las plantas porque en otros planetas éstos son los seres superiores, que incluso han llegado a construir naves espaciales (Estados Unidos ha capturado a varios extraterrestres tipo langosta proveniente de Arturo) y sus decodificadores están aptos para que encarnen en dichos organismos espíritus de elevada capacidad conceptual.

Esto significa, por ejemplo, que tu, cuando desencarnes, puedes elegir encarnar nuevamente en un animal o en un vegetal de otro planeta cuyo decodificador sea apropiado para tu capacidad de discernimiento.

Te recuerdo, en este sentido, que el espíritu es libre de encarnar en los lugares y en los organismos que mejor le permitan evolucionar, y no necesariamente la raza humana es la más apta para ello.

Es importante aclarar que el espíritu conceptual no encarna en el 100 % sino solamente en el 10 %, quedando el 90 % en su plano espiritual (o suprafísico, si prefieres denominarlo así) guiando a su porción encarnada.

Esto puede ejemplificarse con una varilla pasada por el ojo de una cerradura donde quede de un lado el 10 % y del otro el 90 %. Siempre es la misma varilla. Desencarnar sería algo similar a retirar la varilla del ojo de la cerradura.

De lo expuesto se deduce que todos los seres vivos encarnados en el plano físico tienen alma (o Yo Superior o Thetán, según cada filosofía), aunque lo correcto no es decir que el hombre tiene un alma sino que el alma tiene un hombre, ya que lo que persiste y es inmortal es el alma y no el hombre, que es solamente un rol, un personaje de ficción, y como tal, de existencia efímera.

El propio Maestro Jesús nos enseñó esto cuando dijo que nadie que no "aborreciera" a su padre y a su madre y a sus hermanos podría ser su discípulo, queriendo así darles a entender que padre, madre, hermanos solamente eran roles que deberían ser desechados en su momento porque no tenían nada que ver con su verdadera esencia, el espíritu. inmortal.

Corresponde aquí formular una aclaración: 1) se llama "espíritu", al espíritu puro, 100 %, es decir, no encarnado; 2) se llama Alma, Yo Superior o Thetán, al 90 % que no encarna; y 3) se llama Yo Inferior al 10 % que encarna. Se aclara que los términos "superior" o "inferior" es simplemente para diferenciar a esas dos partes según el nivel vibratorio en que se encuentre, no teniendo, por lo tanto, una connotación valorativa.

El espíritu del hombre fue descubierto en la década del cincuenta por L. Ronald Hubbard, donde logró, a través de una tecnología especial, que cualquiera pudiera exteriorizarse y ver a su propio cuerpo desde afuera, y darse cuenta de que el espíritu es independiente del cuerpo.

En cuando a la prueba de la existencia del alma animal, es algo muy sencillo. Muchas veces hemos oído de hazañas de los que erróneamente llamamos seres "irracionales" o "inferiores", sea haciendo sumas o restas o incluso "intuyendo" el peligro y salvando así a su amo.

Si un jinete va a toda velocidad por un sendero y éste, metros adelante, se corta abruptamente porque la lluvia torrencial lo destruyó y formó una profunda barranca, se verá que el animal, ya a los cincuenta metros del precipicio comienza a ponerse nervioso y a querer detenerse. Si el jinete lo sigue azuzando para que no se detenga lo hará, pero se clavará al borde, para sorpresa de su amo.

Estas cosas son comunes en los animales y cualquiera tendrá experiencias para relatar en cantidad.

Solamente la ignorancia y la estupidez pueden atribuir estas conductas al "instinto". Lo que ocurre es que el Yo Superior de los animales, en este caso del caballo, le avisa a su Yo Inferior del peligro.

¿Tenemos siete millones de seres humanos en el planeta Tierra y nadie ha explicado aún algo tan sencillo? ¡Claro que nuestro Yo Superior nos lo ha estado diciendo todo el tiempo, pero nuestra necedad ha suprimido el dato!

Sinceramente, no sé cómo explicar en forma más fácil algo tan simple.