LA MIRADA INTERIOR

12- TEMA LIBRE DE PREGUNTAS Y RESPUESTAS

TEMA LIBRE DE PREGUNTAS Y RESPUESTAS


Intro: Hoy vamos a dedicar el programa en abordar un grupo de preguntas muy especiales que pienso que en algún momento alguien se las habrá cuestionado, pensando si eso es factible o no, sobre todo por el hecho de que esos temas son motivos fundamentales utilizados como argumentos en muchos libros y películas de terror y suspenso
Pablo: Jaime, ¿Hay algo de cierto en los pactos con los espíritus malos?

 

Jaime: No Pablo, no existen tales pactos, sino una naturaleza mala que simpatiza con los espíritus malos, por ejemplo queres martirizar a tu vecino u otra persona, y no sabes como hacerlo, entonces como primer paso te atraes a espíritus inferiores que como vos solo quieren el mal, y para ayudarte, quieren que secundes sus malos designios, pero no significa que tu vecino u otra persona no pueda librarse de ellos por medio de una conjuración contraria y de su voluntad, o sea que el que quiere cometer una mala acción, atrae con solo éste deseo espíritus malos que le ayudan, y se ve obligado a servirle como ellos le sirven a él, porque también lo necesitan para un mal que desean hacer, o sea que en esto únicamente consiste el pacto, y te digo que es una alegoría que representa una naturaleza mala simpatizando con espíritus malos

 

Pablo: Y ahora, decinos ¿qué sentido tienen las leyendas fantásticas, según las cuales ciertos individuos han vendido su alma a satanás para lograr de él determinados favores?

 

Jaime: Mira Pablo todas las fábulas contienen una enseñanza y un sentido moral, nuestro error consiste en tomarlas literalmente, lo que preguntaste puede explicarse así: el que llama en su ayuda a los espíritus para lograr de ellos bienes de fortuna u otro cualquier favor, murmura de la providencia Divina, o sea que renuncia a la misión que recibió, y a las pruebas que debe sufrir en la tierra y luego experimentará las consecuencias en la vida futura, no quiere esto decir, que su alma esté condenada para siempre a su desgracia, si no que puesto que en vez de desprenderse de la materia se ha aferrado más a ella, las alegrías que haya tenido en la tierra, no las tendrá en el mundo de los espíritus, hasta que no se rehabilite por medio de nuevas pruebas quizá mayores y más penosas, entonces por amor a los goces materiales, se pone bajo la dependencia de los espíritus impuros, lo que constituye entre ellos y él un pacto oculto que lo conduce a su pérdida, pero que siempre puede romper fácilmente con auxilio de los espíritus buenos, si tiene la suficiente fuerza de voluntad

 

Pablo: Un hombre malvado, ¿puede con ayuda de un espíritu malo que esté consagrado a él, hacer mal a su prójimo?

 

Jaime: No Pablo, Dios no lo permitiría

 

Pablo: ¿Qué debemos pensar de la creencia de que ciertas personas tienen poder para hacer hechicerías?

 

Jaime:Te comento que ciertas personas, tienen un poder magnético muy grande, del que pueden hacer mal uso, si es malo su propio espíritu, en este caso pueden estar secundados por otros espíritus malos, pero no creas en ese supuesto poder mágico, que solo existe en la imaginación de gentes supersticiosas ignorantes de las verdaderas leyes de la naturaleza, (tal cual mencionamos en programas anteriores), o sea que los hechos que se citan son naturales, pero mal observados y sobre todo, mal comprendidos

 

Pablo: Decime Jaime, ¿qué efectos pueden tener las fórmulas y prácticas, con auxilio de las cuales pretenden ciertas personas disponer a su antojo de los espíritus?

 

Jaime: Te digo que nada más que el de ponerlas en ridículo, si lo hacen de buena fe, y en el caso contrario, son embaucadoras dignas de castigo, mirá todas las fórmulas son charlatanerismo, o sea no hay ninguna palabra sacramental, ningún signo cabalístico, ningún talismán, que tenga poder sobre los espíritus, porque éstos, solo por el pensamiento, y no por cosas materiales son atraídos

 

Pablo: ¿Nos han dictado por sí mismos algunos espíritus, fórmulas cabalísticas?

 

Jaime: Si, hay espíritus que nos indican signos, palabras raras o que prescriben ciertos actos por medio de lo que hacemos, a los que llamamos  o llaman conjuros, pero tené presente, que ésos son espíritus que se burlan de nosotros y abusan de nuestra credulidad

 

Pablo: La bendición y maldición, ¿pueden atraer el bien o el mal, sobre aquellas personas que son objeto de ellas?

 

Jaime: Pablo, Dios, no oye una maldición, y solo el que la pronuncia es culpable ante Él, o sea como tenemos dos tendencias opuestas, el bien y el mal pueden existir como una influencia momentánea sobre la materia, pero solo se verifica siempre por voluntad de Dios y como aumento de prueba para aquel que es objeto de ella, o sea por lo demás a quién se maldice generalmente, es a los malvados, y a quien se bendice es a los buenos. Te digo que la bendición y la maldición, no pueden nunca desviar a la Providencia Divina del camino de la justicia, o sea que no hiere al maldito, sino cuando es malvado, y su protección solo cobija al que la merece

 

Pablo: Te pregunto, la persona que con razón o sin ella tiene confianza en lo que llaman la virtud de un talismán, ¿puede por esa misma confianza atraer a un espíritu, siendo entonces el pensamiento el que obra, y el talismán, no es más que un signo que favorece la dirección de aquel pensamiento?

 

Jaime: Es cierto, pero la naturaleza del espíritu atraído depende de la pureza de la intención y de la elevación de sentimientos, y te diré que es difícil que el que es bastante sencillo para creer en la virtud de un talismán, no tenga por objeto, un fin más material que moral, en todo caso eso acusa una pequeñez y una debilidad de ideas que dan acceso a la intervención de espíritus imperfectos y burlones

 

Pablo: ¿Tienen ciertas personas verdaderamente el don de curar  por el simple tacto?

 

Jaime: Justamente hasta eso puede llegar la potencia magnética, pero cuando está secundada por la pureza de sentimientos y un deseo ardiente de hacer el bien, porque entonces los espíritus buenos vienen en su auxilio, pero ojo es preciso prevenirse contra el modo como son contadas las cosas por personas demasiado crédulas o entusiastas dispuestas siempre a ver maravillas en las cosas más naturales y sencillas, y también es preciso desconfiar de los relatos interesados de las personas que explotan en provecho suyo la credulidad

 

Pablo: Jaime comentanos, ¿existen demonios en el sentido que se da a esa palabra?

 

Jaime: Te digo que si hubiésen demonios, serían obra de Dios, y te comento, ¿hubiera procedido Dios con justicia y bondad creando seres consagrados eternamente al mal y a la infelicidad?, sí, existen demonios en nuestro  mundo inferior y en otros semejantes es donde residen, y son esos hombres hipócritas que hacen de un Dios justo, un Dios perverso y vengativo, y creen complacerle con las abominaciones que en su nombre cometen. La palabra demonio, no implica la idea de espíritu malo más que en su acepción moderna, porque la palabra griega Daimon de que se forma, significa genio, inteligencia, y se aplicaba indistintamente a los seres incorporales buenos y malos sin distinción, los demonios, en la acepción vulgar de la palabra, suponen seres esencialmente maléficos, y que serían como todas las cosas creación de Dios, que es soberanamente justo y bueno, no puede haber creado seres destinados al mal por su naturaleza y condenarlos eternamente

 

Pablo: Decime Jaime, ¿por qué ha permitido Dios que los espíritus puedan seguir el camino del mal?

 

Jaime: Te contesto, en primer lugar quiénes somos nosotros para pedirle cuentas a Dios de sus actos, y en segundo lugar, podemos decir sin embargo que la sabiduría de Dios, consiste en la libertad de elegir lo que a cada uno le concede porque así cada cual tiene el mérito de sus obras y actos

 

Pablo: Por ejemplo, los espíritus que llegan al grado supremo después de haber incurrido en el mal, ¿tienen a los ojos de Dios, menos méritos que los otros que hicieron el bien?

 

Jaime: Mira Pablo, Dios mira a los extraviados con iguales ojos y a todos los ama con el mismo afecto, te digo, se los llama malos porque han sucumbido, pero antes de eso eran espíritus sencillos

 

Pablo: Decime ¿Fueron creados unos espíritus buenos y otros malos?

 

Jaime: Te digo, Dios creó a todos los espíritus sencillos e ignorantes, es decir faltos de ciencia, y dio a cada uno de ellos una misión con el objeto de ilustrarlos y de hacerlos llegar progresivamente a la perfección por medio del conocimiento de la verdad y para aproximarlos a  Él, o se la dicha eterna sin perturbación es para ellos esa perfección, los espíritus adquieren los conocimientos sufriendo las pruebas que Dios les impone, pero unos las aceptan con sumisión, llegando así más prontamente al objeto de su destino, pero otros las sufren con desagrado, permaneciendo por culpa suya lejos de la perfección y de la dicha prometida

 

Pablo: ¿Pueden degenerarse los espíritus?

 

Jaime: No, pues a medida que progresan, comprenden lo que les alejaba de la perfección, y terminada una prueba, poseen el conocimiento de ella y no lo olvidan, te digo, pueden permanecer estacionados sin progresar, pero nunca retroceden

 

Pablo: ¿Puede un espíritu, revestir momentáneamente la envoltura de una persona viva, es decir, introducirse en un cuerpo animado y obrar en vez y en lugar del que en él está encarnado?

 

Jaime: Vos te referis a una posesión?, bueno el espíritu, no penetra en un cuerpo como vos en una casa, sino que se asimila con el espíritu encarnado que tiene los mismos defectos y las mismas cualidades, para obrar en común, pero siempre es el encarnado quién obra quiere sobre la materia de que está revestido, o sea que un espíritu, no puede sustituir al que está encarnado, porque el espíritu y el cuerpo están ligados hasta el tiempo señalado para el término de la existencia material

 

Pablo: ¿Puede uno por si mismo, alejar a los malos espíritus?

 

 

Jaime: Sí, teniendo la suficiente fuerza de voluntad, siempre se puede como quien dice sacudir el yugo

 

 

Pablo: ¿Las fórmulas de exorcismo, tienen alguna eficacia sobre los espíritus malos?

 

Jaime: No, y cuando estos espíritus ven que alguien toma la cosa en serio, se rien y se obstinan más

 

Pablo: ¿Que debemos pensar de la expulsión de los demonios de que se habla en el Evangelio?

 

Jaime: Eso depende de la interpretación, si llamamos demonios a un espíritu malo que subyuga a un individuo, destruida su influencia habrá sido realmente expulsado, si atribuimos una enfermedad al demonio, curada ésta diremos que también ha sido expulsado, te digo una cosa puede ser verdadera o falsa, según el sentido que se le dé a las palabras, o sea que las mayores verdades pueden parecer absurdos sino se mira más que la forma, y se toma lo alegórico por real

 

Pablo: ¿Si no hay posesión propiamente dicha , es decir cohabitación de dos espíritus en un mismo cuerpo, puede estar el alma bajo la dependencia de otro espíritu, de modo que esté subyugada u obsesada hasta el punto de hallarse su voluntad paralizada en cierto modo?

 

Jaime: Si, en realidad esos son los verdaderos poseídos, pero se entiende que semejante dominación, tiene lugar sin participación del que la sufre, ya sea por debilidad, o por su deseo, y te digo que a menudo se han tomado por poseídos a epilépticos o a locos que en realidad más necesitaban medicina que exorcismos